Protege los cristales de tu vehículo de las heladas repentinas y conserva una visibilidad nítida cuando bajan inesperadamente las temperaturas. Esta cubierta magnética para parabrisas mide 258 por 114 centímetros y se fija a los paneles metálicos mediante imanes integrados, sin necesidad de usar correas voluminosas ni barras de tensión que suelen rayar los marcos de las puertas. Diseñada para ponerse y quitarse a diario, permanece firmemente sujeta tanto si el vehículo está estacionado en una entrada sin protección, en un aparcamiento municipal o en una cochera a la sombra.
Además de evitar la acumulación de hielo invernal, el resistente tejido protege de la radiación solar directa, la lluvia estacional, el polen ambiental y el polvo de la carretera. Al impedir que las partículas abrasivas del entorno se adhieran directamente a las ventanillas, reduce considerablemente las tediosas tareas de raspar el hielo y ayuda a conservar el acabado liso de la pintura exterior durante más tiempo. Su sencillo sistema de fijación magnética permite colocar la cubierta rápidamente antes de que llegue el mal tiempo y retirarla al instante cuando vayas a salir.
Diseñada para adaptarse a una amplia variedad de formas de vehículos y contornos de techo, esta cubierta combina una protección integral frente a las inclemencias del tiempo con un manejo sencillo. El paquete estándar incluye una cubierta magnética completa para el coche, equipada con los puntos de anclaje necesarios para instalarla de inmediato en capós y parabrisas compatibles.