El funcionamiento con un solo botón ofrece una medición completa de la presión arterial en menos de 20 segundos, anunciada en voz alta y acompañada de una barra de colores brillante para interpretarla rápidamente.
Un brazalete de muñeca (13,5–19,5 cm) con un sensor integrado realiza la medición. Coloca el brazalete de modo que quede a la altura del corazón, apoyando la otra mano sobre el hombro, y pulsa el botón. El brazalete se infla, el sensor captura la forma de onda y un chip calcula la presión sistólica, la diastólica y la frecuencia del pulso. En unos 20 segundos, la barra LED se ilumina en verde, amarillo o rojo y las cifras se pronuncian en voz alta. Las mediciones se muestran como sistólica, diastólica y pulso, con valores en mmHg y kPa, y cada resultado se guarda para revisarlo más adelante.
El código de colores ofrece orientación inmediata: el verde significa normalidad, el amarillo indica que se recomienda vigilarlo y el rojo señala que debes consultar a un profesional médico. La pantalla retroiluminada se mantiene legible con poca luz o a plena luz del día, para que puedas leerla de un vistazo en cualquier habitación.
Diseñado para simplificar: un botón, una pantalla, sin aplicaciones ni menús. La carga mediante USB-C elimina las pilas desechables, y una carga completa permite realizar decenas de mediciones.
Cómo funciona: coloca el brazalete alrededor de la muñeca, alinéalo con el corazón, pulsa el botón y espera unos 20 segundos. El dispositivo anuncia la medición y muestra la barra de colores, mientras guarda el resultado para hacer un seguimiento de las tendencias.
El tensiómetro detecta automáticamente los latidos irregulares; si el ritmo se desvía, un icono de corazón parpadea en la pantalla para resaltarlo en tu próxima consulta. Se carga mediante USB-C y cabe fácilmente en una mesita de noche o en un estuche de viaje. El acabado es negro mate.
En la caja: tensiómetro, cable USB-C, estuche de transporte, manual del usuario y certificado de garantía.